
Mahou Sensei Negima!, Love “Potter” Hina
Mahou Sensei Negima!
Ken Akamatsu
Editorial Glénat
Mensual, 7 €
Tomo de 192 páginas, sentido oriental.
Serie abierta.
Adaptación al anime de Xebec en 26 episodios (2005).
Más información y imágenes en la web de la editorial.
Más datos de la serie en esta web no oficial de la serie
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Confirmado: Ken Akamatsu es uno de los mejores artesanos del manga actual. Los motivos son más que evidentes: un artesano es alguien que hace de forma laboriosa, muy bien hecha y con su propio estilo un elemento más que conocido y inventado desde hace tiempo. Viéndolo así, se puede negar que este hombre es uno de los creadores de manga con menos inventiva, imaginación y creatividad, pero a la vez, de los que obtienen un mejor resultado y un amplio éxito de público?
Cabe recordar que este autor salió disparado a la fama gracias a Love Hina, una serie de 14 tomos editada anteriormente por Glénat y donde dio en el clavo usando uno de los clichés más populares del manga shonen: el tio atontado y sin éxito con las mujeres que de repente se ve envuelto de chicas preciosas que están loquitas por él aunque no lo demuestren y con la que peor se lleva será con la que termine –acaso no es el sueño de muchos chavales esta situación?-.
Pues nada, si algo funciona y lo sabes hacer bien, porqué cambiar? Sólo hace falta adaptarlo a los tiempos que corren. A ver, que rompe entre los adolescentes actuales? Un tal Harry Potter, aprendiz de mago… Ale, pues lo ponemos en medio de un montón de chicas preciosas y a triunfar !!! Ironías aparte, si el planteamiento que se hizo el autor no es ese, el resultado final obtenido no es ningún otro. Porqué el protagonista es clavado al mago inglés –sólo le falta la cicatriz en la frente- incluso en su precoz edad. Si algún fan hubiera pensado un crossover entre Love Hina y Harry Potter, el resultado sería casi el mismo.
Yendo a la historia, el chavalito se llama Negi Springfield y es estudiante de una prestigiosa escuela de magia en Inglaterra, donde a pesar de sus 10 años es uno de los alumnos más destacados. Con tan temprana edad, termina sus estudios y el director de la escuela lo manda lejos del país a realizar el trabajo de prácticas –necesario para obtener el título de Magíster Magi- para que se espabile lejos de su hermana que lo tiene muy apegado. Así que el chavalín aterriza en Japón con una misión de lo más extraña: hacer de profesor en un selecto instituto para chicas sin que descubran que se trata de un mago.
A pesar de la situación, el director de la Escuela Mahora no pone ninguna pega y lo asigna como tutor de una de las clases del instituto, aparte de profesor de inglés –evidentemente-. Así que el pobre Negi se encuentra delante de trenta y una alumnas quinceañeras de lo más peculiar y variado, que precisamente no son muy modositas y recatadas que digamos. De hecho, no tardan mucho en echársele encima y decidir que lo adoptarán como mascota.
Como no las vamos a presentar a todas –en algún momento u otro todas cogen importancia-, destacaremos a tres: Asuna Kagurazaka es la Naru Narusegawa de la obra: odia a los críos, es bruta y bastorra, le encantan los deportes y se lleva mal con Negi desde el principio, aunque luego demostrará que tiene un corazón de oro. También tenemos a Konoka Konoe, la mejor amiga de Asuna y nieta del director de la escuela, a la que confían a Negi para que no esté solo y viva con ellas dos en su piso –ante el enfado de Asuna-. Y finalmente, Ayaka Yukihiro es la delegada de la clase y la gran rival de Asuna, que evidentemente encuentra a Negi adorable y siempre quiere ser la primera en colmarlo de atenciones.
Almenos, la mayoría de las chicas desconocen los poderes mágicos de Negi, que intenta comportarse como un buen profesor y evita recurrir a la magia en sus problemas diarios, aunque a veces sea difícil que no se note –como cuando estornuda y deja a todas las chicas en ropa interior por el vendaval que genera-. Pero en la Escuela Mahora nunca faltan las sorpresas, porqué en realidad se trata de un macrocomplejo privado que tiene universidad propia, piscinas, una biblioteca enorme, residencia de estudiantes y un enorme árbol que preside a esta ciudad en si misma. Almenos esta vez la cosa no será por espacio, porqué casi cualquier edificio tiene cabida en tan impactante complejo.
La cosa transcurre con situaciones cortas más o menos cómicas, hasta que Negi se encuentra en la necesidad de buscar a una “compañera”, algo indispensable para un mago, porqué es alguien que le protege de los enemigos mientras prepara sus hechizos. Algo que las chicas interpretan como que el chaval busca novia y claro, todas quieren ser la elegida. Por suerte, según Kamo, un armiño tramposo viejo amigo de Negi, puede elegir a varias compañeras por ahora para luego elegir a la definitiva, cosa que llevará a una sucesión de pactos entre Negi y sus alumnas que dan nexo a toda la obra.
Como siempre, el humor y los enredos son el punto fuerte de la obra, junto a las poses ligeritas de ropa de las muchas bellezas de la clase, claves del éxito de los mangas de Akamatsu. El dibujo es muy cuidado con su estilo característico que le da un toque de brillantez que lo hace destacar por encima de la media. Y sin que la historia sea nada del otro mundo –más bien, de lo más habitual-, sabe sacarle partido para que sea entretenida y explotar la multitud de situaciones personales de las chicas para darle siempre un ritmo entretenido y alegre.
Añadir que la edición de Glénat es más que correcta en su línea habitual al nuevo precio de 7 € el tomo, de forma que los aficionados estarán más que conformes con su calidad. Y por si fuera poco, puede contribuir a su buena acogida la posible llegada de la serie de televisión producida por Xebec que con 26 episodios adapta de forma fiel las historias del manga. En conclusión, que sin ser un artista destacable, Ken Akamatsu sigue demostrando que ser un buen artesano es más que suficiente para contar con la aclamación de las masas y el éxito comercial que le sigue acompañando.
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