
Manos entrelazadas, El primer amor nunca se olvida
Manos entrelazadas
Miho Obana
Editorial Planeta-DeAgostini
Mensual, 6'95 €
Tomo, sentido oriental, 2 números.
Más información y imágenes en la web de la editorial.
|
|
Hasta hace unos pocos años, la edición de shojo en estas tierras era, sin lugar a dudas, una aventura arriesgada para cualquier editor. El público lector de manga pedía cosas más shonen y sólo se publicaron unos pocos “inventos” que no acabaron de resultar. La llegada de Marmalade Boy abrió la veda y introdujo a numerosas jovencitas en el apasionante mundo del shojo, llevando el mercado a la amplia oferta de shojo actual.
Desde que se empezaron a sacar series con regularidad, l@s expert@s en shojo solicitaron de forma apabullante dos mangas de autoras desconocidas aquí pero con gran éxito en Japón. Por un lado, el alocado trabajo de Mihona Fuji en Gals!, que finalmente sacó Glénat, y por otro lado, la esperada Kodomo no omocha de Miho Obana, editado hará un año por Planeta-DeAgostini. El relativo éxito de este manga ha llevado a esta misma editorial a seguir con más trabajos suyos, como el que nos ocupa en este artículo.
Manos entrelazadas es la traducción que se le ha dado al título original de Kono te wo Hanasanai, un manga publicado en 1994 en Japón y que hasta ahora no habíamos visto por aquí. Sin duda, su corta extensión de 2 tomos –que además no son completos, dada la inclusión de dos historias cortas- ha ayudado mucho a que Planeta se decidiera a sacarlo. Y sin duda, eso es algo que las fans incondicionales de esta autora agradecerán.
Miho Obana es una autora de shojo algo peculiar. Aunque tiene perfectamente asumidos los tópicos y clichés de este género, le gusta desmarcarse un poco de los temas más estándares que se suelen tratar, como el de las magical girls. Sus obras se centran en personas normales y corrientes, con problemas habituales y situaciones en las que cualquier persona se puede encontrar. Busca la identificación con los personajes para llegar a sus lectores y visto el éxito, está claro que lo consigue.
Esta obra es un buen ejemplo de ello. Nos narra la vida de Koh, un apuesto estudiante de instituto con una vida normal pero marcada por la desdicha: sus padres murieron hace ya años y él vive con su hermano Yoh y su mujer, que regentan el bar de la familia. A pesar que sale con Taeko, en el fondo de su corazón, Koh no ha podido olvidar a Yukako, una excompañera de clase que desapareció de repente sin despedirse de él.
El destino hace que paseando por la calle se vuelva a encontrar con Yukako y descubra la terrible situación en la que se encuentra ella: su padre murió dejando muchas deudas con unos mafiosos a su madre que hizo que ambas tuvieran que huir durante estos años y malvivir como podían. Esto ha convertido a la adorable Yukako que él conoció en una especie de gata callejera, desconfiada y arisca.
Este reencuentro cambia radicalmente su vida, haciendo que Koh recupere su amor por Yukako y incluso da a los mafiosos un terreno que le dejó su padre para que perdonen las deudas de Yukako. Pero dado el carácter de ella y a las intromisiones de Taeko, Koh no lo tendrá nada fácil para conquistar a su amada.
Como decía, estamos en un shojo clásico pero con el toque personal de Obana. Esta autora, con un dibujo bastante pobre y poco compensado, ha sabido siempre superar este defecto con unos personajes carismáticos y unas historias que tocan la fibra sensible a los aficionados al género. Por ello, este trabajo puede resultar tan soso y sin sustancia a algunos como personal y mágico a otros. Pero aunque para gustos, colores, está claro que esta no deja de ser una obra menor de una autora con tantas carencias como carácter propio.
Lo bueno de este trabajo es que, con sólo dos tomos, es una obra ágil y que no busca ir más allá de lo que trata. Sin duda alguna, esta no será la última obra de Miho Obana que veremos por aquí, dado que todos sus trabajos inéditos tienen entre 1 y 3 tomos. Esto alegrará sin duda a los fans de esta autora, aunque dudo que sus obras pasen de ser un shojo más entre los que se editan por aquí. En todo caso, estaremos atentos.
|
|